WASHINGTON (AFP) - La Nasa descubrió una "importante" cantidad de agua congelada en la Luna, anunció este viernes un responsable de la agencia espacial estadounidense.
"El hallazgo abre un nuevo capítulo en nuestra comprensión de la luna", indicó la Nasa en un comunicado.
La información fue descubierta luego que la Nasa envió dos sondas para que se estrellaran contra la superficie lunar el mes pasado, en un dramático experimento en busca de agua.
Una sonda se estrelló contra el cráter Cabeus, cerca del polo sur de la luna, a unos 9.000 km por hora, seguido cuatro minutos después por otra sonda equipada con cámaras para registrar el impacto.
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viernes, 13 de noviembre de 2009
viernes, 9 de octubre de 2009
La NASA hizo estrellar el viernes dos artefactos espaciales en la Luna
2 horas, 30 minutos
WASHINGTON (AP) - (AP) _ La NASA hizo estrellar el viernes dos artefactos espaciales en el polo sur de la Luna, en un intento por detectar hielo oculto bajo la superficie, pero el experimento no parece haber arrojado demasiada luz y el espectáculo astronómico que muchos previeron no ocurrió.
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Los instrumentos confirmaron que un cohete vacío se estrelló en el satélite natural a las 1131 GMT, seguido cuatro minutos después por una sonda con cámaras que se supone sacaron fotografías del primer impacto.
El gran espectáculo que la NASA había prometido, sin embargo, realmente no ocurrió. Las pantallas mostraron imágenes borrosas y ningún fotografía inmediata del impacto o de la nube de polvo lunar de seis millas de alto que buscaba crear la misión.
Las autoridades de NASA dijeron que sus instrumentos estaban trabajando, pero que las planeadas fotografías en vivo estaban ausentes.
Los funcionarios de la NASA recabaron información de la nave y de telescopios de todo el mundo, pero la mayoría de las fotos que mostraron el viernes en una conferencia de prensa eran de antes de que los artefactos se estrellasen. Las fotos y videos del impacto eran borrosas y no se veía mucho.
De todos modos, los científicos de la NASA estaban satisfechos.
"Esto es muy positivo", expresó Jennifer Heldmann, coordinadora de la campaña de observaciones. "Estamos encantados".
"Ahora vamos a ver la Luna con otros ojos", sostuvo el jefe del departamento lunar de la NASA Michael Vargo.
Muchas personas se levantaron antes del amanecer para observar el impacto del cohete. Quienes asistieron al Observatorio Griffith de Los Angeles se veían unos a otros desconcertados.
El cohete experimental y la sonda que lo siguió estaban en una misión de búsqueda de hielo oculto bajo la superficie lunar. El impacto deliberado del cohete no tripulado buscaba levantar una nube de polvo lunar para ver si entre los residuos había rastros de agua.
La sonda espacial, llamada LCROSS (L-cross), iniciales en inglés de Satélite para la Observación y Medición del Cráter Lunar, tenía cinco cámaras y cuatro instrumentos científicos más a bordo. Antes de estrellarse también, se suponía que la sonda estaría sacando fotos y transmitiéndolas a la Tierra.
En el primer golpe del viernes, una parte de 2,2 toneladas de un cohete chocó contra la Luna al doble de la velocidad de una bala, lo cual equivale a la potencia de 1,5 toneladas de dinamita. Cuatro minutos después ocurrió lugar el segundo, con una fuerza menor. Como estaba planeado, la sonda enviada por la NASA se separó en dos partes la noche del jueves.
Para quienes temen que choques semejantes a los del viernes pudieran causar un cambio de órbita del satélite o la caída de pedazos enormes en la Tierra, los científicos de la agencia espacial tuvieron algunas palabras tranquilizadoras.
Aseguraron que ese tipo de colisiones no tienen en la Luna un efecto mayor a una pestaña que cae en un avión. Aunque el impacto puede parecer grande, así también es la Luna.
Además, esto es algo que ocurre cuatro veces al mes en la Luna, afirmó Dan Andrews, el jefe de la misión. La única diferencia es que las otras colisiones son de rocas espaciales.
Se trató de la vigésima colisión artificial con la Luna, cuya mayoría ha sido a propósito, desde que los rusos realizaron la primera hace 50 años, que se cumplieron el mes pasado. Esto sin contar las ocho veces en que el hombre lo intentó pero por alguna razón no acertó a la Luna o no pudo efectuar el despegue.
La idea de los terrícolas dándole manotazos a la Luna ha permeado en la cultura popular por más de un siglo. La imagen más presente data de la película clásica de 1902 "Viaje a la Luna", en la que un cohete con forma de bala se encaja en un ojo del rostro humano que representa al satélite.
___
En internet:
Página de la NASA:
HASH(0x98a364c)
Sitio Save the moon en Twitter:
HASH(0x97672f4)
WASHINGTON (AP) - (AP) _ La NASA hizo estrellar el viernes dos artefactos espaciales en el polo sur de la Luna, en un intento por detectar hielo oculto bajo la superficie, pero el experimento no parece haber arrojado demasiada luz y el espectáculo astronómico que muchos previeron no ocurrió.
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Los instrumentos confirmaron que un cohete vacío se estrelló en el satélite natural a las 1131 GMT, seguido cuatro minutos después por una sonda con cámaras que se supone sacaron fotografías del primer impacto.
El gran espectáculo que la NASA había prometido, sin embargo, realmente no ocurrió. Las pantallas mostraron imágenes borrosas y ningún fotografía inmediata del impacto o de la nube de polvo lunar de seis millas de alto que buscaba crear la misión.
Las autoridades de NASA dijeron que sus instrumentos estaban trabajando, pero que las planeadas fotografías en vivo estaban ausentes.
Los funcionarios de la NASA recabaron información de la nave y de telescopios de todo el mundo, pero la mayoría de las fotos que mostraron el viernes en una conferencia de prensa eran de antes de que los artefactos se estrellasen. Las fotos y videos del impacto eran borrosas y no se veía mucho.
De todos modos, los científicos de la NASA estaban satisfechos.
"Esto es muy positivo", expresó Jennifer Heldmann, coordinadora de la campaña de observaciones. "Estamos encantados".
"Ahora vamos a ver la Luna con otros ojos", sostuvo el jefe del departamento lunar de la NASA Michael Vargo.
Muchas personas se levantaron antes del amanecer para observar el impacto del cohete. Quienes asistieron al Observatorio Griffith de Los Angeles se veían unos a otros desconcertados.
El cohete experimental y la sonda que lo siguió estaban en una misión de búsqueda de hielo oculto bajo la superficie lunar. El impacto deliberado del cohete no tripulado buscaba levantar una nube de polvo lunar para ver si entre los residuos había rastros de agua.
La sonda espacial, llamada LCROSS (L-cross), iniciales en inglés de Satélite para la Observación y Medición del Cráter Lunar, tenía cinco cámaras y cuatro instrumentos científicos más a bordo. Antes de estrellarse también, se suponía que la sonda estaría sacando fotos y transmitiéndolas a la Tierra.
En el primer golpe del viernes, una parte de 2,2 toneladas de un cohete chocó contra la Luna al doble de la velocidad de una bala, lo cual equivale a la potencia de 1,5 toneladas de dinamita. Cuatro minutos después ocurrió lugar el segundo, con una fuerza menor. Como estaba planeado, la sonda enviada por la NASA se separó en dos partes la noche del jueves.
Para quienes temen que choques semejantes a los del viernes pudieran causar un cambio de órbita del satélite o la caída de pedazos enormes en la Tierra, los científicos de la agencia espacial tuvieron algunas palabras tranquilizadoras.
Aseguraron que ese tipo de colisiones no tienen en la Luna un efecto mayor a una pestaña que cae en un avión. Aunque el impacto puede parecer grande, así también es la Luna.
Además, esto es algo que ocurre cuatro veces al mes en la Luna, afirmó Dan Andrews, el jefe de la misión. La única diferencia es que las otras colisiones son de rocas espaciales.
Se trató de la vigésima colisión artificial con la Luna, cuya mayoría ha sido a propósito, desde que los rusos realizaron la primera hace 50 años, que se cumplieron el mes pasado. Esto sin contar las ocho veces en que el hombre lo intentó pero por alguna razón no acertó a la Luna o no pudo efectuar el despegue.
La idea de los terrícolas dándole manotazos a la Luna ha permeado en la cultura popular por más de un siglo. La imagen más presente data de la película clásica de 1902 "Viaje a la Luna", en la que un cohete con forma de bala se encaja en un ojo del rostro humano que representa al satélite.
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En internet:
Página de la NASA:
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Sitio Save the moon en Twitter:
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Etiquetas:
agua,
artefacto espacial,
impacto,
luna
martes, 6 de octubre de 2009
LCROSS: Guía para el observador Prepárese. Este viernes 9 de octubre, la NASA hará impactar una nave espacial y su cohete de impulso contra la Luna
LCROSS: Guía para el observador
Prepárese. Este viernes 9 de octubre, la NASA hará impactar una nave espacial y su cohete de impulso contra la Luna en busca de agua. ¡Y se podrá ver desde la Tierra!
Octubre 5, 2009: Solamente imagínelo. Una nave espacial cae a gran velocidad desde lo alto del cielo nocturno, choca contra el suelo y explota. Un penacho de polvo se eleva nuevamente hacia el cielo, haciendo que sus ojos dirijan la mirada hasta una seguna nave, en rápida persecución. Cuatro minutos más tarde, esa nave también se estrella. ¡Es una lluvia de naves espaciales!
Póngase un casco de constructor y prepárese para la acción pues este viernes, 9 de octubre, lo que acaba de imaginarse ocurrirá realmente —y usted puede conseguir un asiento en primera fila para verlo.
Derecha: Una visualización por computadora de la nave LCROSS estrellándose contra la Luna este 9 de octubre. Crédito: NASA/Ames
El sitio elegido para el impacto es el cráter Cabeus, cerca del polo sur lunar. La NASA está guiando al Satélite de Observación y Detección de Cráteres Lunares (Lunar Crater Observation and Sensing Satellite ó "LCROSS", en idioma inglés) y a su cohete de impulso Centaur hacia el fondo de un cráter, para intentar un espectacular doble impacto, diseñado con el propósito de "desenterrar" pistas sobre el agua lunar.
Hay dos maneras de ver el espectáculo.
Anótese aquí para recibir nuestro servicio de ENTREGA INMEDIATA DE NOTICIAS CIENTÍFICAS
Primero, sintonice NASA TV. La agencia espacial realizará una transmisión en directo de la acción desde la Luna, y la cobertura del evento comenzará el día viernes por la mañana, a las 3:15 PDT (Hora Diurna del Pacífico), o 10:15 UT (Hora Universal). Durante la primera hora de transmisión, previa al impacto, habrá comentarios de expertos, informes sobre el estado de la misión proporcionados por el control de dicha misión, imágenes captadas por las cámaras de la nave espacial y animaciones basadas en telemetría.
Los impactos en sí comenzarán a las 4:30 de la mañana PDT (Hora Diurna del Pacífico) u 11:30 UT (Hora Universal). El cohete Centaur impactará primero, transformando 2.200 kilogramos de masa y 10 mil millones de julios de energía cinética en un destello cegador de luz y calor. Los investigadores esperan que el impacto forme un penacho de polvo de hasta 10 kilómetros de altura.
A corta distancia, la nave principal de la misión LCROSS fotografiará la colisión para NASA TV y luego volará justo a través del penacho de polvo. Los espectrómetros ubicados a bordo de la nave analizarán el penacho iluminado por la luz solar en busca de señales de agua (H2O), fragmentos de moléculas de agua (OH), sales, arcillas, minerales hidratados y otras moléculas orgánicas de distintos tipos.
"Si hay agua allí, o algo igualmente interesante, lo encontraremos" , dice Tony Colaprete, del Centro Ames, de la NASA, quien es el investigador principal de la misión.
Arriba: El polo sur lunar tal y como se verá en la noche del impacto. Crédito de la fotografía: Observatorio Tortugas NMSU / MSFC. [Imagen ampliada]
Luego será el turno de la nave principal para hacer su clavado mortal. Cuatro minutos después del "alunizaje" del cohete Centaur, el satélite LCROSS, de 700 kilogramos de peso, se estrellará en un punto cercano, generando de este modo otro penacho de polvo, aunque más pequeño, sobre la orilla del cráter Cabeus.
El Telescopio Espacial Hubble, el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por su sigla en idioma inglés), y cientos de telescopios grandes y pequeños en la Tierra inspeccionará n los dos penachos en busca de señales de agua y de lo inesperado.
Y de este modo llegamos a la segunda manera de ver el espectáculo: Use su telescopio.
"Esperamos que los penachos de polvo sean visibles a través de telescopios para aficionados de tamaño mediano (de 10 pulgadas o más grandes), dice Brian Day, del Centro NASA / AMES. Day es astrónomo aficionado y jefe del programa de Educación y Divulgación de la misión LCROSS. "Las explosiones iniciales probablemente no se puedan ver porque las paredes del cráter las taparán, pero los penachos de polvo se levantarán hasta una altura suficiente sobre la orilla del cráter como para poder ser vistos desde la Tierra".
EL Océano Pacífico y las zonas ubicadas al Oeste de América del Norte se verán favorecidos por la oscuridad y, por lo tanto, tendrán una buena vista de la Luna en el momento del impacto. Hawai es el mejor sitio para verlo y en un muy cercano segundo lugar se encuentran los estados de la costa del Pacífico de Estados Unidos. Cualquier lugar al Oeste del Río Mississippi, sin embargo, es un sitio con buen potencial para realizar una observación.
Derecha: La cara de la Tierra que apuntará hacia la Luna en el momento del impacto. [Imagen ampliada] [Recomendaciones para los observadores]
Cuando los penachos emerjan del cráter Cabeus, estarán iluminados por la luz solar, que bañará el terreno polar. Sin embargo, el cráter en sí estará en tinieblas, ensombrecido eternamente por sus propias paredes. "Eso es bueno", dice Day. "Las sombras del cráter proveerán un fondo oscuro que permitirá apreciar mejor los penachos iluminados por el Sol".
En una de las fases iniciales de la planificación de la misión, los científicos esperaban estrellar la nave contra un cráter más cercano al limbo lunar, de tal modo que los penachos brillaran mucho comparados con la oscuridad del cielo nocturno, proveyendo de este modo un contraste máximo para los observadores en la Tierra. No obstante, los datos obtenidos recientemente por el Orbitador de Reconocimiento Lunar, de la NASA, así como por la nave japonesa Kaguya y por la sonda Chandrayaan- 1, de la India, alteraron aquellos planes.
"Acabamos de enterarnos de que Cabeus podría contener depósitos relativamente abundantes de hidrógeno y/o de agua congelada", dice Colaprete. "Cabeus no está tan cerca del limbo lunar como hubiésemos querido, pero parece ofrecernos la mejor oportunidad para hallar H2O".
El equipo de la LCROSS espera que muchas personas —aficionados y profesionales por igual— observen y fotografíen los penachos. "Cuantos más ojos, mejor", dice Day. "Recuerde que nunca hemos hecho esto antes. No estamos 100% seguros de lo que sucederá, y puede haber muchas sorpresas".
Derecha: Haga clic en la imagen para hallar un evento de observación abierto al público cerca de su localidad. [Más información]
El veterano astrónomo Kurt Fisher ha preparado una presentación de 13 MB con el fin de ayudar a los astrónomos aficionados a localizar y a ver los penachos: descárguelo (en idioma inglés). También hay un grupo de observadores de la nave LCROSS en Internet, donde los novatos pueden leer artículos introductorios y dialogar con otros observadores.
"Esta es un magnífica oportunidad para los ciudadanos científicos de unirse a la NASA en su proceso de descubrimiento" , dice Day, quien invita a los observadores a enviar sus imágenes al Portal de Ciencia Ciudadana (Citizen Science Site, en idioma inglés) de la nave LCROSS. "Es una gran aventura, y cualquiera puede participar".
Imagínelo.
ENVÍE ESTA HISTORIA A SUS AMISTADES
Créditos y Contactos
Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Curador: Bryan Walls
Relaciones con los Medios: Steve Roy
Traducción al Español: Carlos Román
Editor en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Carlos Román
El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.
Más información (en inglés y español)
NASA TV —¡Observe los impactos en vivo!
Nave lunar fotografiada por astrónomos aficionados —(Ciencia@NASA)
Escolares dan seguimiento a la nave LCROSS —(Ciencia@NASA)
Paquete para disfrutar el impacto de la NASA
Portal de la nave LCROSS —(NASA/Oficinas Centrales)
Portal de la misión LCROSS —(NASA/Ames)
Prepárese. Este viernes 9 de octubre, la NASA hará impactar una nave espacial y su cohete de impulso contra la Luna en busca de agua. ¡Y se podrá ver desde la Tierra!
Octubre 5, 2009: Solamente imagínelo. Una nave espacial cae a gran velocidad desde lo alto del cielo nocturno, choca contra el suelo y explota. Un penacho de polvo se eleva nuevamente hacia el cielo, haciendo que sus ojos dirijan la mirada hasta una seguna nave, en rápida persecución. Cuatro minutos más tarde, esa nave también se estrella. ¡Es una lluvia de naves espaciales!
Póngase un casco de constructor y prepárese para la acción pues este viernes, 9 de octubre, lo que acaba de imaginarse ocurrirá realmente —y usted puede conseguir un asiento en primera fila para verlo.
Derecha: Una visualización por computadora de la nave LCROSS estrellándose contra la Luna este 9 de octubre. Crédito: NASA/Ames
El sitio elegido para el impacto es el cráter Cabeus, cerca del polo sur lunar. La NASA está guiando al Satélite de Observación y Detección de Cráteres Lunares (Lunar Crater Observation and Sensing Satellite ó "LCROSS", en idioma inglés) y a su cohete de impulso Centaur hacia el fondo de un cráter, para intentar un espectacular doble impacto, diseñado con el propósito de "desenterrar" pistas sobre el agua lunar.
Hay dos maneras de ver el espectáculo.
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Primero, sintonice NASA TV. La agencia espacial realizará una transmisión en directo de la acción desde la Luna, y la cobertura del evento comenzará el día viernes por la mañana, a las 3:15 PDT (Hora Diurna del Pacífico), o 10:15 UT (Hora Universal). Durante la primera hora de transmisión, previa al impacto, habrá comentarios de expertos, informes sobre el estado de la misión proporcionados por el control de dicha misión, imágenes captadas por las cámaras de la nave espacial y animaciones basadas en telemetría.
Los impactos en sí comenzarán a las 4:30 de la mañana PDT (Hora Diurna del Pacífico) u 11:30 UT (Hora Universal). El cohete Centaur impactará primero, transformando 2.200 kilogramos de masa y 10 mil millones de julios de energía cinética en un destello cegador de luz y calor. Los investigadores esperan que el impacto forme un penacho de polvo de hasta 10 kilómetros de altura.
A corta distancia, la nave principal de la misión LCROSS fotografiará la colisión para NASA TV y luego volará justo a través del penacho de polvo. Los espectrómetros ubicados a bordo de la nave analizarán el penacho iluminado por la luz solar en busca de señales de agua (H2O), fragmentos de moléculas de agua (OH), sales, arcillas, minerales hidratados y otras moléculas orgánicas de distintos tipos.
"Si hay agua allí, o algo igualmente interesante, lo encontraremos" , dice Tony Colaprete, del Centro Ames, de la NASA, quien es el investigador principal de la misión.
Arriba: El polo sur lunar tal y como se verá en la noche del impacto. Crédito de la fotografía: Observatorio Tortugas NMSU / MSFC. [Imagen ampliada]
Luego será el turno de la nave principal para hacer su clavado mortal. Cuatro minutos después del "alunizaje" del cohete Centaur, el satélite LCROSS, de 700 kilogramos de peso, se estrellará en un punto cercano, generando de este modo otro penacho de polvo, aunque más pequeño, sobre la orilla del cráter Cabeus.
El Telescopio Espacial Hubble, el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, por su sigla en idioma inglés), y cientos de telescopios grandes y pequeños en la Tierra inspeccionará n los dos penachos en busca de señales de agua y de lo inesperado.
Y de este modo llegamos a la segunda manera de ver el espectáculo: Use su telescopio.
"Esperamos que los penachos de polvo sean visibles a través de telescopios para aficionados de tamaño mediano (de 10 pulgadas o más grandes), dice Brian Day, del Centro NASA / AMES. Day es astrónomo aficionado y jefe del programa de Educación y Divulgación de la misión LCROSS. "Las explosiones iniciales probablemente no se puedan ver porque las paredes del cráter las taparán, pero los penachos de polvo se levantarán hasta una altura suficiente sobre la orilla del cráter como para poder ser vistos desde la Tierra".
EL Océano Pacífico y las zonas ubicadas al Oeste de América del Norte se verán favorecidos por la oscuridad y, por lo tanto, tendrán una buena vista de la Luna en el momento del impacto. Hawai es el mejor sitio para verlo y en un muy cercano segundo lugar se encuentran los estados de la costa del Pacífico de Estados Unidos. Cualquier lugar al Oeste del Río Mississippi, sin embargo, es un sitio con buen potencial para realizar una observación.
Derecha: La cara de la Tierra que apuntará hacia la Luna en el momento del impacto. [Imagen ampliada] [Recomendaciones para los observadores]
Cuando los penachos emerjan del cráter Cabeus, estarán iluminados por la luz solar, que bañará el terreno polar. Sin embargo, el cráter en sí estará en tinieblas, ensombrecido eternamente por sus propias paredes. "Eso es bueno", dice Day. "Las sombras del cráter proveerán un fondo oscuro que permitirá apreciar mejor los penachos iluminados por el Sol".
En una de las fases iniciales de la planificación de la misión, los científicos esperaban estrellar la nave contra un cráter más cercano al limbo lunar, de tal modo que los penachos brillaran mucho comparados con la oscuridad del cielo nocturno, proveyendo de este modo un contraste máximo para los observadores en la Tierra. No obstante, los datos obtenidos recientemente por el Orbitador de Reconocimiento Lunar, de la NASA, así como por la nave japonesa Kaguya y por la sonda Chandrayaan- 1, de la India, alteraron aquellos planes.
"Acabamos de enterarnos de que Cabeus podría contener depósitos relativamente abundantes de hidrógeno y/o de agua congelada", dice Colaprete. "Cabeus no está tan cerca del limbo lunar como hubiésemos querido, pero parece ofrecernos la mejor oportunidad para hallar H2O".
El equipo de la LCROSS espera que muchas personas —aficionados y profesionales por igual— observen y fotografíen los penachos. "Cuantos más ojos, mejor", dice Day. "Recuerde que nunca hemos hecho esto antes. No estamos 100% seguros de lo que sucederá, y puede haber muchas sorpresas".
Derecha: Haga clic en la imagen para hallar un evento de observación abierto al público cerca de su localidad. [Más información]
El veterano astrónomo Kurt Fisher ha preparado una presentación de 13 MB con el fin de ayudar a los astrónomos aficionados a localizar y a ver los penachos: descárguelo (en idioma inglés). También hay un grupo de observadores de la nave LCROSS en Internet, donde los novatos pueden leer artículos introductorios y dialogar con otros observadores.
"Esta es un magnífica oportunidad para los ciudadanos científicos de unirse a la NASA en su proceso de descubrimiento" , dice Day, quien invita a los observadores a enviar sus imágenes al Portal de Ciencia Ciudadana (Citizen Science Site, en idioma inglés) de la nave LCROSS. "Es una gran aventura, y cualquiera puede participar".
Imagínelo.
ENVÍE ESTA HISTORIA A SUS AMISTADES
Créditos y Contactos
Autor: Dr. Tony Phillips
Funcionario Responsable de NASA: John M. Horack
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Curador: Bryan Walls
Relaciones con los Medios: Steve Roy
Traducción al Español: Carlos Román
Editor en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Carlos Román
El Directorio de Ciencias del Centro Marshall para Vuelos Espaciales de la NASA patrocina el Portal de Internet de Science@NASA que incluye a Ciencia@NASA. La misión de Ciencia@NASA es ayudar al público a entender cuán emocionantes son las investigaciones que se realizan en la NASA y colaborar con los científicos en su labor de difusión.
Más información (en inglés y español)
NASA TV —¡Observe los impactos en vivo!
Nave lunar fotografiada por astrónomos aficionados —(Ciencia@NASA)
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Portal de la misión LCROSS —(NASA/Ames)
jueves, 1 de octubre de 2009
Más sobre el agua en la luna
Más agua en la luna
Tres artículos publicados en la revista Science presentan los datos
obtenidos por tres sondas, Deep Impact, Cassini y Chandrayaan- 1 los
cuales revelan la existencia de H2O en toda la superfice lunar, aunque
solo en los polos habría cantidad suficiente para abastecer una colonia.
Esto no significa que los futuros colonos selenitas contarán con agua
abundante en cualquier región de la Luna. El matrimonio entre el
oxígeno y el hidrógeno sólo se produce en el primer milímetro de la
superficie y se deberían ordeñar varias hectáreas de tierra para
obtener un litro de agua. Sin embargo, los nuevos estudios ofrecen una
explicación sobre cómo se han podido acumular reservas de agua helada
en los gélidos polos lunares. Y allí sí es posible que exista una
cantidad de hielo suficiente para abastecer a una base habitada.
El manantial de la Luna estaría, según los investigadores, en el Sol.
Las reacciones nucleares que sustentan la estrella producen un torrente
de partículas que son, en su mayoría, átomos de hidrógeno. Cuando
llegan a la Luna desprovista de un campo magnético como el terrestre,
que las frena, los protones chocan contra los minerales ricos en
oxígeno del satélite. Según Taylor, coautor en uno de los estudios,
cuando esos átomos impactan con la fuerza necesaria rompen los vínculos
de los átomos de oxígeno con sus rocas. Una vez libres, pueden unirse a
los recién llegados átomos de hidrógeno para formar moléculas de agua.
Una segunda explicación a la presencia de agua en la Luna sería que
llegó desde el exterior a bordo de asteroides y cometas durante la
época de bombardeo que sufrió el satélite hace 3.900 millones de años.
Esta hipótesis, sin embargo, requeriría explicar cómo retuvo la Luna el
líquido y por qué no existen señales de alteración por agua en los
materiales recogidos en su superficie.
Los estudios que hoy publica Science muestran que las trazas de agua
detectadas por las mediciones espectroscópicas de infrarrojos se
incrementan cerca de los polos. Estas regiones, debido a la reducida
inclinación del eje de rotación de la Luna respecto a su órbita en
torno al Sol (1,5º), albergan cráteres que permanecen en tinieblas.
Allí, según datos preliminares publicados por los responsables de la
misión Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA la semana pasada,
se encuentran algunos de los lugares más fríos del Sistema Solar, con
238ºC bajo cero. Esa temperatura sería suficiente para acumular hielo
durante miles de millones de años. Además, explica Paul Lucey, de la
Universidad de Hawai (EEUU), estas frías superficies deberían atrapar
las moléculas de agua que lleguen a las regiones polares.
En los próximos días llegarán nuevas respuestas a las preguntas sobre
el agua de la Luna. El próximo 9 de octubre, la sonda LCROSS lanzará
contra un cráter del polo sur del satélite en principio, Cabeus A,
aunque la NASA se plantea cambiar este objetivo un cohete agotado de
2.500 kilos que se estrellará en el interior del cráter con la
intención de volatilizar lo que haya en su interior. La columna de
residuos, iluminada por la luz del Sol, podrá ser analizada por los
instrumentos de LCROSS y por otros telescopios terrestres. Si en el
interior de Cabeus A hubiese hielo, debería detectarse.
La sonda LCROSS fue lanzada en el mismo cohete que LRO y forma parte
del plan de la NASA para regresar a la Luna. Esta última sonda también
ha obtenido resultados preliminares que indican que hay agua en el
satélite. Un instrumento que cuenta neutrones de movimiento lento, un
sistema para medir la cantidad de hidrógeno presente justo debajo de la
superficie lunar, ha detectado un exceso de estas partículas en las
regiones polares. Los científicos suelen interpretar el hidrógeno como
un indicio de agua helada, aunque también existe la posibilidad de que
se trate simplemente de moléculas de hidrógeno o de hidrógeno atrapado
en otros compuestos. Otro instrumento de LRO, su radar, diseñado para
buscar trozos de hielo, también está detectando que hay más hielo en
las regiones polares y en particular en el fondo de algunos cráteres
profundos.
En estos momentos, el presidente de EEUU, Barack Obama, y el Congreso
de esa nación se encuentran inmersos en un proceso de decisión para
definir qué quieren hacer durante los próximos años en el ámbito de la
exploración espacial tripulada. No está claro que el país esté
dispuesto a incrementar el presupuesto de la NASA lo suficiente como
para hacer frente a un proyecto de la envergadura de una base lunar,
pero el descubrimiento de agua se lo pone un poco más fácil.
POR QUE ES IMPORTANTE LA EXISTENCIA DE AGUA EN LA LUNA
Agua
El transporte de un litro de agua hasta la Luna costaría muchos miles
de euros y para mantener una base lunar serían necesarios miles de
litros. Extraerla en el satélite debería ser más barato que llevarla
desde la Tierra.
Oxígeno
Del agua helada se podría extraer el oxígeno necesario para hacer
respirables los hábitats construidos para los colonos.
Combustible
El combustible de los cohetes es hidrógeno quemado con oxígeno, por lo
que podría producirse a partir del hielo lunar. La escasa gravedad de
la Luna hace además que, para lanzar un cohete desde su superficie, sea
necesario mucho menos combustible que desde la Tierra. Esto convertiría
a la Luna en un buen punto intermedio para repostar y cargar agua y
oxígeno en misiones hacia objetivos más lejanos, como Marte.
Fuente: Público.es
Tres artículos publicados en la revista Science presentan los datos
obtenidos por tres sondas, Deep Impact, Cassini y Chandrayaan- 1 los
cuales revelan la existencia de H2O en toda la superfice lunar, aunque
solo en los polos habría cantidad suficiente para abastecer una colonia.
Esto no significa que los futuros colonos selenitas contarán con agua
abundante en cualquier región de la Luna. El matrimonio entre el
oxígeno y el hidrógeno sólo se produce en el primer milímetro de la
superficie y se deberían ordeñar varias hectáreas de tierra para
obtener un litro de agua. Sin embargo, los nuevos estudios ofrecen una
explicación sobre cómo se han podido acumular reservas de agua helada
en los gélidos polos lunares. Y allí sí es posible que exista una
cantidad de hielo suficiente para abastecer a una base habitada.
El manantial de la Luna estaría, según los investigadores, en el Sol.
Las reacciones nucleares que sustentan la estrella producen un torrente
de partículas que son, en su mayoría, átomos de hidrógeno. Cuando
llegan a la Luna desprovista de un campo magnético como el terrestre,
que las frena, los protones chocan contra los minerales ricos en
oxígeno del satélite. Según Taylor, coautor en uno de los estudios,
cuando esos átomos impactan con la fuerza necesaria rompen los vínculos
de los átomos de oxígeno con sus rocas. Una vez libres, pueden unirse a
los recién llegados átomos de hidrógeno para formar moléculas de agua.
Una segunda explicación a la presencia de agua en la Luna sería que
llegó desde el exterior a bordo de asteroides y cometas durante la
época de bombardeo que sufrió el satélite hace 3.900 millones de años.
Esta hipótesis, sin embargo, requeriría explicar cómo retuvo la Luna el
líquido y por qué no existen señales de alteración por agua en los
materiales recogidos en su superficie.
Los estudios que hoy publica Science muestran que las trazas de agua
detectadas por las mediciones espectroscópicas de infrarrojos se
incrementan cerca de los polos. Estas regiones, debido a la reducida
inclinación del eje de rotación de la Luna respecto a su órbita en
torno al Sol (1,5º), albergan cráteres que permanecen en tinieblas.
Allí, según datos preliminares publicados por los responsables de la
misión Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA la semana pasada,
se encuentran algunos de los lugares más fríos del Sistema Solar, con
238ºC bajo cero. Esa temperatura sería suficiente para acumular hielo
durante miles de millones de años. Además, explica Paul Lucey, de la
Universidad de Hawai (EEUU), estas frías superficies deberían atrapar
las moléculas de agua que lleguen a las regiones polares.
En los próximos días llegarán nuevas respuestas a las preguntas sobre
el agua de la Luna. El próximo 9 de octubre, la sonda LCROSS lanzará
contra un cráter del polo sur del satélite en principio, Cabeus A,
aunque la NASA se plantea cambiar este objetivo un cohete agotado de
2.500 kilos que se estrellará en el interior del cráter con la
intención de volatilizar lo que haya en su interior. La columna de
residuos, iluminada por la luz del Sol, podrá ser analizada por los
instrumentos de LCROSS y por otros telescopios terrestres. Si en el
interior de Cabeus A hubiese hielo, debería detectarse.
La sonda LCROSS fue lanzada en el mismo cohete que LRO y forma parte
del plan de la NASA para regresar a la Luna. Esta última sonda también
ha obtenido resultados preliminares que indican que hay agua en el
satélite. Un instrumento que cuenta neutrones de movimiento lento, un
sistema para medir la cantidad de hidrógeno presente justo debajo de la
superficie lunar, ha detectado un exceso de estas partículas en las
regiones polares. Los científicos suelen interpretar el hidrógeno como
un indicio de agua helada, aunque también existe la posibilidad de que
se trate simplemente de moléculas de hidrógeno o de hidrógeno atrapado
en otros compuestos. Otro instrumento de LRO, su radar, diseñado para
buscar trozos de hielo, también está detectando que hay más hielo en
las regiones polares y en particular en el fondo de algunos cráteres
profundos.
En estos momentos, el presidente de EEUU, Barack Obama, y el Congreso
de esa nación se encuentran inmersos en un proceso de decisión para
definir qué quieren hacer durante los próximos años en el ámbito de la
exploración espacial tripulada. No está claro que el país esté
dispuesto a incrementar el presupuesto de la NASA lo suficiente como
para hacer frente a un proyecto de la envergadura de una base lunar,
pero el descubrimiento de agua se lo pone un poco más fácil.
POR QUE ES IMPORTANTE LA EXISTENCIA DE AGUA EN LA LUNA
Agua
El transporte de un litro de agua hasta la Luna costaría muchos miles
de euros y para mantener una base lunar serían necesarios miles de
litros. Extraerla en el satélite debería ser más barato que llevarla
desde la Tierra.
Oxígeno
Del agua helada se podría extraer el oxígeno necesario para hacer
respirables los hábitats construidos para los colonos.
Combustible
El combustible de los cohetes es hidrógeno quemado con oxígeno, por lo
que podría producirse a partir del hielo lunar. La escasa gravedad de
la Luna hace además que, para lanzar un cohete desde su superficie, sea
necesario mucho menos combustible que desde la Tierra. Esto convertiría
a la Luna en un buen punto intermedio para repostar y cargar agua y
oxígeno en misiones hacia objetivos más lejanos, como Marte.
Fuente: Público.es
jueves, 24 de septiembre de 2009
LA VERDAD : HAY AGUA EN LA LUNA
Estudios revelan la existencia de agua en Marte y en la Luna
jueves 24 de septiembre, 1:55 AM
Washington, 24 sep (EFE).- La Luna y Marte, cuerpos del sistema solar que se creían absolutamente áridos, en realidad contienen agua, según revelan estudios basados en observaciones de instrumentos de la NASA difundidos por la revista Science.
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En el caso de Marte, los instrumentos y cámaras de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) indican que en cráteres de meteoritos entre el polo norte y el ecuador marciano podría haber bajo su superficie agua que es en un 99 por ciento pura, señaló uno de los estudios.
"Sabíamos que había agua bajo la superficie en las latitudes altas de Marte, pero ésta se extiende mucho más cerca del ecuador que lo que se creía", indicó Shane Byrne, científico de la Universidad de Arizona.
Byrne, encargado de la cámara de alta resolución instalada en MRO, indicó que "el otro descubrimiento sorprendente es la pureza del hielo expuesto en los cráteres causados por el impacto de los meteoritos".
El científico explicó que debido a que el agua se acumula bajo la superficie se pensó que ésta sería una mezcla de polvo y líquido.
"Pero pudimos determinar, dado el tiempo que tardó el hielo en desaparecer, que la mezcla es de un uno por ciento de polvo y un 99 por ciento de hielo", indicó.
Hace 40 años, cuando los astronautas de las misiones Apolo de la NASA trajeron piedras lunares las pusieron en cajas que tenían filtraciones.
Esto llevó a los científicos a creer que el aire terrestre de la Tierra había contaminado los contenedores y a descartar la idea de que pudiera haber agua en el satélite natural.
Sin embargo, Larry Taylor, de la Universidad de Tennessee, señaló en el estudio que las últimas pruebas y experimentos científicos han indicado que esa suposición era errónea.
"Nos engañamos. Como había filtraciones en los contenedores supusimos que el agua provenía del aire terrestre", señaló.
Taylor y su equipo científico usaron un instrumento de la NASA montado en el satélite indio Chandrayyan-1 para analizar la luz que refleja la superficie lunar con el fin de determinar sus materiales.
Ese instrumento detectó longitudes de onda que indicarían un enlace químico entre dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno para formar la molécula de agua (H20).
Según el estudio, en la Luna existirían dos tipos de agua: exogénica, proveniente de objetos externos como meteoritos o cometas que han hecho impacto en la superficie, o endogénica, es decir proveniente de su interior.
Taylor y su equipo científico señalan que es muy posible que el agua que se ha detectado en la luna tenga un origen endogénico.
"Los isótopos de oxígeno que existen en la Luna son iguales a los de la Tierra, por lo que sería difícil, si no imposible, establecer la diferencia entre el agua de la Luna y el agua de la Tierra", manifestó Taylor en el estudio.
jueves 24 de septiembre, 1:55 AM
Washington, 24 sep (EFE).- La Luna y Marte, cuerpos del sistema solar que se creían absolutamente áridos, en realidad contienen agua, según revelan estudios basados en observaciones de instrumentos de la NASA difundidos por la revista Science.
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En el caso de Marte, los instrumentos y cámaras de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) indican que en cráteres de meteoritos entre el polo norte y el ecuador marciano podría haber bajo su superficie agua que es en un 99 por ciento pura, señaló uno de los estudios.
"Sabíamos que había agua bajo la superficie en las latitudes altas de Marte, pero ésta se extiende mucho más cerca del ecuador que lo que se creía", indicó Shane Byrne, científico de la Universidad de Arizona.
Byrne, encargado de la cámara de alta resolución instalada en MRO, indicó que "el otro descubrimiento sorprendente es la pureza del hielo expuesto en los cráteres causados por el impacto de los meteoritos".
El científico explicó que debido a que el agua se acumula bajo la superficie se pensó que ésta sería una mezcla de polvo y líquido.
"Pero pudimos determinar, dado el tiempo que tardó el hielo en desaparecer, que la mezcla es de un uno por ciento de polvo y un 99 por ciento de hielo", indicó.
Hace 40 años, cuando los astronautas de las misiones Apolo de la NASA trajeron piedras lunares las pusieron en cajas que tenían filtraciones.
Esto llevó a los científicos a creer que el aire terrestre de la Tierra había contaminado los contenedores y a descartar la idea de que pudiera haber agua en el satélite natural.
Sin embargo, Larry Taylor, de la Universidad de Tennessee, señaló en el estudio que las últimas pruebas y experimentos científicos han indicado que esa suposición era errónea.
"Nos engañamos. Como había filtraciones en los contenedores supusimos que el agua provenía del aire terrestre", señaló.
Taylor y su equipo científico usaron un instrumento de la NASA montado en el satélite indio Chandrayyan-1 para analizar la luz que refleja la superficie lunar con el fin de determinar sus materiales.
Ese instrumento detectó longitudes de onda que indicarían un enlace químico entre dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno para formar la molécula de agua (H20).
Según el estudio, en la Luna existirían dos tipos de agua: exogénica, proveniente de objetos externos como meteoritos o cometas que han hecho impacto en la superficie, o endogénica, es decir proveniente de su interior.
Taylor y su equipo científico señalan que es muy posible que el agua que se ha detectado en la luna tenga un origen endogénico.
"Los isótopos de oxígeno que existen en la Luna son iguales a los de la Tierra, por lo que sería difícil, si no imposible, establecer la diferencia entre el agua de la Luna y el agua de la Tierra", manifestó Taylor en el estudio.
Etiquetas:
agua,
ciencia extraterrestre.NASA,
luna,
Nasa
domingo, 20 de septiembre de 2009
Cometa Raptado
Un equipo internacional de científicos ha presentado en el Congreso
Europeo de Ciencia Planetaria que se celebra en la ciudad alemana de
Postdam el descubrimiento de un extraño comportamiento del quinto
planeta del Sistema Solar. Al parecer, el planeta logró atrapar en su
órbita a un cometa, el 147P / Kushida-Muramatsu, y convertirlo en una
de sus lunas durante doce años.
El rapto del Kushida-Muramatsu se produjo entre 1949 y 1961 y es el
tercero más largo de este tipo registrado jamás. Los investigadores,
liderados por el doctor Katsuhito Ohtsuka, creen que el fenómeno puede
ser menos raro de lo que se creía y que, por supuesto, podría volver a
repetirse. Para llegar a esta conclusión, los científicos dibujaron la
trayectoria de 18 cometas que pertenecen al grupo «Quasi Hilda»,
denominado así porque los objetos, atraídos por la fuerza de Júpiter,
terminan compartiendo el mismo espacio en el cinturón exterior del
planeta junto a los asteroides tipo Hilda.
En la mayoría de los casos de captura temporal, los cometas no
completan si quiera una órbita y después siguen su camino. Sin embargo,
el equipo utilizó observaciones recientes del Kushida-Muramatsu durante
nueve años para calcular cientos de posibles trayectorias orbitales
durante el pasado siglo y comprobó que, en todos los escenarios,
Kushida-Muramatsu completó dos vueltas alrededor de Júpiter.
La víctima más famosa que se ha cobrado Júpiter fue el cometa D/19993
F2, más conocido como Shoemaker-Levy 9, que se estrelló contra el
planeta en 1994. Estudios computacionales sugieren que este cometa
podría haber formado parte del grupo «Quasi Hilda» antes de caer en las
garras de su exterminador. El objeto que impactó el pasado julio, que
causó una cicatriz del tamaño de la Tierra, también podría haber sido
un miembro de este grupo.
El Katsuhito Ohtsuka escapó, pero, pese a todo, «afortunadamente para
nosotros, como el planeta más masivo con el mayor campo gravitatorio,
aspira los objetos más fácilmente que otros planetas, por lo que
esperamos observar allí impactos más a menudo que en la Tierra», ha
señalado el científico David Asher, portavoz del equipo de
investigadores.
Fuente: ABC.es
Europeo de Ciencia Planetaria que se celebra en la ciudad alemana de
Postdam el descubrimiento de un extraño comportamiento del quinto
planeta del Sistema Solar. Al parecer, el planeta logró atrapar en su
órbita a un cometa, el 147P / Kushida-Muramatsu, y convertirlo en una
de sus lunas durante doce años.
El rapto del Kushida-Muramatsu se produjo entre 1949 y 1961 y es el
tercero más largo de este tipo registrado jamás. Los investigadores,
liderados por el doctor Katsuhito Ohtsuka, creen que el fenómeno puede
ser menos raro de lo que se creía y que, por supuesto, podría volver a
repetirse. Para llegar a esta conclusión, los científicos dibujaron la
trayectoria de 18 cometas que pertenecen al grupo «Quasi Hilda»,
denominado así porque los objetos, atraídos por la fuerza de Júpiter,
terminan compartiendo el mismo espacio en el cinturón exterior del
planeta junto a los asteroides tipo Hilda.
En la mayoría de los casos de captura temporal, los cometas no
completan si quiera una órbita y después siguen su camino. Sin embargo,
el equipo utilizó observaciones recientes del Kushida-Muramatsu durante
nueve años para calcular cientos de posibles trayectorias orbitales
durante el pasado siglo y comprobó que, en todos los escenarios,
Kushida-Muramatsu completó dos vueltas alrededor de Júpiter.
La víctima más famosa que se ha cobrado Júpiter fue el cometa D/19993
F2, más conocido como Shoemaker-Levy 9, que se estrelló contra el
planeta en 1994. Estudios computacionales sugieren que este cometa
podría haber formado parte del grupo «Quasi Hilda» antes de caer en las
garras de su exterminador. El objeto que impactó el pasado julio, que
causó una cicatriz del tamaño de la Tierra, también podría haber sido
un miembro de este grupo.
El Katsuhito Ohtsuka escapó, pero, pese a todo, «afortunadamente para
nosotros, como el planeta más masivo con el mayor campo gravitatorio,
aspira los objetos más fácilmente que otros planetas, por lo que
esperamos observar allí impactos más a menudo que en la Tierra», ha
señalado el científico David Asher, portavoz del equipo de
investigadores.
Fuente: ABC.es
martes, 15 de septiembre de 2009
Júpiter tuvo una luna por 12 años y la perdió martes 15 de septiembre, 11:01 AM PARÍS, 14 septiembre 2009 (AFP) - Un cometa se convirtió durante
Júpiter tuvo una luna por 12 años y la perdió
martes 15 de septiembre, 11:01 AM
PARÍS, 14 septiembre 2009 (AFP) - Un cometa se convirtió durante 12 años en una luna temporaria de Júpiter, hace unos 60 años, anunciaron el lunes astrónomos en el Congreso Europeo de Ciencia Planetaria (ESPC, por sus siglas en inglés) que tiene lugar esta semana en Potsdam, cerca de Berlín.
El cometa 147P/Kushida-Muramatsu se mantuvo en órbita alrededor de Júpiter de 1949 a 1961, según un equipo internacional dirigido por Katsuhito Ohtsuka (Tokyo Meteor Network), quien modelizó las trayectorias de 18 cometas susceptibles de encontrarse temporariamente actuando como satélites del mayor planeta del Sistema Solar.
Los cometas, pequeños cuerpos celestes compuestos esencialmente de agua congelada y rocas, se desplazan en órbitas muy elípticas y la mayor parte del tiempo a muy grandes distancias del Sol.
La mayoría de los cometas atrapados temporariamente por Júpiter lo abandonan sin siquiera alcanzar a completar una órbita alrededor del planeta.
Este cometa que consiguió completar dos revoluciones alrededor de Júpiter figura ahora entre los cinco que lograron realizar al menos una órbita. Y es uno de los tres que pasaron más tiempo alrededor del planeta gigante, precisan los astrónomos en un comunicado.
"Los resultados de nuestro estudio sugieren que los impactos sobre Júpiter y la captura de satélites temporarios podrían tener lugar más asiduamente que lo que se pensaba hasta ahora", señaló el astrónomo David Asher (Armagh Observatory, Gran Bretaña) quien presentó estos datos en Potsdam.
Los asteroides o cometas pueden ser víctimas de los efectos de marea generados por la fuerte gravedad de Júpiter, como ocurrió con el cometa Shoemaker-Levy 9, que se estrelló en 21 pedazos sobre la superficie de Júpiter en 1994.
Según Asher, el cometa 147P/Kushida-Muramatsu "debería escapar a la suerte corrida por Shoemaker-Levy 9".
Los rastros de un nuevo impacto sobre Júpiter, descubiertos en julio pasado por un astrónomo aficionado y confirmados por la NASA, podrían corresponder, según Asher, a un objeto de la misma categoría que este cometa.
martes 15 de septiembre, 11:01 AM
PARÍS, 14 septiembre 2009 (AFP) - Un cometa se convirtió durante 12 años en una luna temporaria de Júpiter, hace unos 60 años, anunciaron el lunes astrónomos en el Congreso Europeo de Ciencia Planetaria (ESPC, por sus siglas en inglés) que tiene lugar esta semana en Potsdam, cerca de Berlín.
El cometa 147P/Kushida-Muramatsu se mantuvo en órbita alrededor de Júpiter de 1949 a 1961, según un equipo internacional dirigido por Katsuhito Ohtsuka (Tokyo Meteor Network), quien modelizó las trayectorias de 18 cometas susceptibles de encontrarse temporariamente actuando como satélites del mayor planeta del Sistema Solar.
Los cometas, pequeños cuerpos celestes compuestos esencialmente de agua congelada y rocas, se desplazan en órbitas muy elípticas y la mayor parte del tiempo a muy grandes distancias del Sol.
La mayoría de los cometas atrapados temporariamente por Júpiter lo abandonan sin siquiera alcanzar a completar una órbita alrededor del planeta.
Este cometa que consiguió completar dos revoluciones alrededor de Júpiter figura ahora entre los cinco que lograron realizar al menos una órbita. Y es uno de los tres que pasaron más tiempo alrededor del planeta gigante, precisan los astrónomos en un comunicado.
"Los resultados de nuestro estudio sugieren que los impactos sobre Júpiter y la captura de satélites temporarios podrían tener lugar más asiduamente que lo que se pensaba hasta ahora", señaló el astrónomo David Asher (Armagh Observatory, Gran Bretaña) quien presentó estos datos en Potsdam.
Los asteroides o cometas pueden ser víctimas de los efectos de marea generados por la fuerte gravedad de Júpiter, como ocurrió con el cometa Shoemaker-Levy 9, que se estrelló en 21 pedazos sobre la superficie de Júpiter en 1994.
Según Asher, el cometa 147P/Kushida-Muramatsu "debería escapar a la suerte corrida por Shoemaker-Levy 9".
Los rastros de un nuevo impacto sobre Júpiter, descubiertos en julio pasado por un astrónomo aficionado y confirmados por la NASA, podrían corresponder, según Asher, a un objeto de la misma categoría que este cometa.
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