miércoles, 29 de julio de 2009

El Inconsciente Colectivo

El Inconsciente Colectivo

Escrito por Manuel Capella

Muchísimas personas, relacionadas, de una u otra forma con el fenómeno de la
regresión hipnótica, creen fervientemente, que a través de ella, se reviven
experiencias y pasajes de vidas anteriores.

En estas cuestiones, no parece lo más adecuado hablar de porcentajes, pero
me atrevo a afirmar que ganan por abrumadora mayoría a quienes defienden la
postura contraria. Después de algunos años implicado en esta técnica, y de
escuchar los puntos de vista de hipnotizadores e hipnotizados, creo que no
me equivoco en absoluto al hacer esta valoración.

incosciente colectivo

Y ello parece lo más normal y lógico desde ambas perspectivas; ya que los
hipnólogos observamos con frecuencia, que la representació n que hacen los
sujetos hipnotizados al evocar y transmitir tales recuerdos, difícilmente
podría ser igualada por el mejor de los actores.

Y por el lado de los hipnotizados, quienes han sido sometidos a una
regresión, también afirman en su inmensa mayoría, que aquellos recuerdos
rescatados de lo más profundo de su mente son completamente reales... por lo
menos, así lo perciben ellos.

Entre los defensores de la "creencia reencarnacionista" se hallan multitud
personajes de gran fama y renombre social. Recordemos algunos ejemplos: Jean
Le Poulain (creía ser la reencarnación de una aviador durante la Primera
Guerra Mundial)... Napoleón Bonaparte (también creyó haber sido en otro
tiempo Carlomagno). .. Yoko Ono (quien afirmaba haber conocido a John Lennon
en una vida anterior)... Shirley MacLaine (fue bailarina en Egipto... y
dueña de un "salón" durante la fiebre del oro norteamericana) ... Sylvester
Stallone (murió guillotinado durante la Revolución Francesa).

El caso es, que no podemos afirmar si están en lo cierto o no. Demostrar
empíricamente que las experiencias y recuerdos obtenidos en una regresión
hipnótica, son atribuibles a vidas pasadas, es una tarea, prácticamente
imposible por el momento. También es verdad, que existe cierto número de
casos muy bien estudiados y documentados, para los que la Ciencia, no
encuentra ninguna explicación. Personalmente, no me atrevo a contestar en un
sentido o en otro.

Eso sí, tengo que manifestar, que algunas hipótesis que tratan de dar
respuesta al fenómeno, me parecen más coherentes que otras, y en ello voy a
basar el contenido de este artículo. Un artículo, que solo pretende exponer
los argumentos a favor y en contra, de cada una de las teorías que se
barajan en relación al tema. Y como dice el tópico... que cada cual extraiga
sus propias conclusiones.

Una primera reflexión, nos lleva a preguntarnos, si debemos aceptar estos
recuerdos como reales; y en caso de admitirlos como tales; si ello,
aportaría una prueba de la veracidad de la reencarnación. Una respuesta
afirmativa a la primera pregunta, no derivaría necesariamente en otra
también afirmativa de la segunda, como puede parecer a simple vista.
Trataremos de explicarlo más adelante. Pero vayamos por partes.

Existen diversas teorías que tratan de explicar de donde provienen los
recuerdos que asoman a nuestra mente durante una regresión. Y evidentemente
nos referimos a aquellos recuerdos que nada tienen que ver con nuestra vida
presente; es decir, solo hablamos de los que podrían ser asociados a
anteriores reencarnaciones. Las teorías con una mayor consistencia
explicarían que recibimos tal información.. .

* de una Fabulación Inconsciente.

* de una Transferencia de información del hipnólogo hacia el individuo
hipnotizado.

* de la Memoria Genética,

* de otras vidas anteriores (Reencarnació n)

* del Inconsciente Colectivo

Vayamos una por una, reflexionando y examinando los puntos que se esgrimen a
su favor y en su contra.

Fabulación Inconsciente

Sabemos que la mente es capaz de generar experiencias subjetivas e irreales
durante el estado hipnótico, dicho de otro modo "fantasear". Sin embargo, no
podemos obviar, que muchos de los testimonios, no pueden explicarse como
simples fantasías surrealistas.

Bien es verdad, que una parte importante de estos relatos, no se sostiene en
pie, ni ante los ojos del hipnólogo más partidario de la hipótesis
"reencarnacionista" ; pero otros testimonios no se pueden explicar bajo la
tesis de una "fabulación inconsciente" por parte del sujeto hipnotizado.

Me refiero, a los que tras una investigación seria y minuciosa, se llega a
la conclusión, de que tales recuerdos se corresponden con pasajes históricos
reales que vivieron los personajes con los que se identifica el individuo
hipnotizado.

Recordemos el caso de Brydey Murphy, donde una mujer norteamericana - Ruth
Simmons, cuyo verdadero nombre era Virginia Tighe - reconstruyó bajo
hipnosis toda una vida de alguien que vivió en la Irlanda de fines del siglo
XVIII y cuyo nombre era Brydey Murphy, aportando multitud de detalles
posteriormente comprobados y que hacen inviable que la historia relatada,
fuera tan solo producto de su imaginación.

Pero es que, casos similares al de Brydey Murphy, los hay a cientos y alguno
de ellos, los he presenciado e investigado en primera persona. Por lo tanto,
afirmar que todos los contenidos que emergen durante la regresión hipnótica,
sean producto de nuestra fantasía, no me parece muy acertado. Por ello, en
mi opinión esta primera hipótesis debemos desecharla, por lo menos en un
gran número de casos.

Transferencia de información del hipnólogo al sujeto hipnotizado

Tampoco me parece muy coherente. Bien es verdad, que el hipnotizador puede
sugerir ciertos contenidos al sujeto hipnotizado, pero transmitirle una
historia que él tampoco conoce, tampoco parece muy creíble.

Además, aún aceptándolo, nos encontraríamos como al principio del enigma....
porque la pregunta sigue en pie... ¿de donde extrae el hipnólogo tales
recuerdos, si él tampoco conoce los hechos? Además, hay otra razón de
bastante peso, el hipnólogo se encuentra en un estado consciente (Ondas
Beta) y el sujeto hipnotizado en estado inconsciente (hipnosis) donde
predomina un ritmo de actividad cerebral mucho mas bajo, Ondas Alfa y Theta.

En este último estado, está suficientemente comprobado que la receptividad y
el predominio de la percepción extrasensorial es mucho mayor. Es mucho más
coherente pensar pues, que es, el individuo hipnotizado a nivel
inconsciente, quien incorpora a su mente tal información, venga esta de
dónde venga.

Memoria Genética

Es algo que sostienen bastantes investigadores. Según ellos, en el "código
genético" está la clave de éste y otros misterios. El descubrimientos de los
ácidos ribonucleicos y desorribonucleicos ha permitido vislumbrar lo que
puede ser la respuesta a muchos procesos misteriosos, desde el "deja vu"
hasta la creencia de la reencarnación.

Afirman que si aceptamos que nos es trasmitida una información por vía
genética, también podríamos aceptar que tal información lleva latente los
recuerdos, emociones, sentimientos y experiencias de quienes nos
precedieron.

Es decir que "algo de nuestros antecesores" - incluso de épocas remotas - ha
pervivido en el mensaje genético encerrado en el ADN. No obstante, esta
teoría también conlleva una reflexión en su contra de bastante consistencia.

Veamos: una persona podría recordar situaciones y vivencias de su padre,
abuelo, bisabuelo, tatarabuelo, etc. etc.

Pero... ¿y si se demuestra que su línea genealógica nunca estuvo relacionada
con el lugar de donde provienen tales recuerdos? Por ejemplo... ¿puede un
ciudadano español cuyos ascendientes nunca conocieron la Alemania nazi,
recordar una experiencia en un campo de concentración alemán durante el
genocidio de los judíos?. Con una diferencia de tan solo cincuenta años,
existente desde la época actual hasta el periodo de la Segunda Guerra
Mundial, no podríamos más que abarcar recuerdos correspondientes a un par de
generaciones precedentes.

Por ello y si comprobamos que ningún antepasado reciente vivió en tal época,
parece evidente que la memoria genética no es la promotora de tales
recuerdos. Por lo tanto, esta hipótesis, no podría explicar en absoluto,
multitud de experiencias extraídas bajo regresión hipnótica.

Y no digamos nada, cuando los testimonios nos llevan a entornos muy
distantes a los de la persona hipnotizada, como la India, Nepal, Egipto
(tomando como punto de referencia, por ejemplo España). Entornos ajenos no
solo al nuestro actual, sino también a todos nuestros directos predecesores,
y de quienes presumiblemente hemos recibido la información genética.

Otras Vidas (Reencarnació n)

Llegamos a la hipótesis más atractiva, seductora y como recordábamos al
principio, la que más seguidores tiene: "la Reencarnacionista" . La
reencarnación, en cualquier caso, es una creencia muy bella y esperanzadora.

Nos consuela ante la aterradora perspectiva de desaparecer definitivamente
después de la muerte. Además, personalmente también creo que vivir una sola
vida, sería algo bastante injusto; mientras que si consideramos la
reencarnación como algo real, tendríamos la posibilidad de paulatinamente y
a través de diferentes existencias, ir puliendo y perfeccionando todos lo
errores y defectos, que todos y sin excepción, tenemos.

Además, nos aporta la agradable sensación de esperar transformar en hechos
reales, y en una futura existencia, aquellos objetivos y sueños, que no nos
ha sido posible en esta. Por otro lado, siempre me he preguntado, que en
caso de no aceptar la reencarnación y seguir creyendo en la inmortalidad del
alma... ¿que alternativa nos queda?... ¿un cielo o infierno eternos?
¿Perpetuarnos como espíritus inmortales? ¿Y con que objetivos? Si aceptamos
la reencarnación, las respuestas a tales preguntas parecen - aparentemente -
poder responderse con una mayor facilidad.

No obstante, una cosa es lo que deseamos y otra lo que las evidencias nos
sugieren como cierto. La Reencarnación - y siempre bajo mi punto de vista -
cuenta con algo muy en su contra. La población sobre la Tierra, ha ido
aumentando – y lo seguirá haciendo - de forma progresiva como todos sabemos.
Hoy en día, casi hemos duplicado el número de habitantes sobre nuestro
planeta con respecto a algunos pocos años atrás. Y habría que multiplicar
por 10, 50, 100, 1000 etc. etc.

según nos alejemos en el tiempo. Según esto, muchos sujetos de los que
sometemos a una regresión hipnótica, no deberían recordar absolutamente
nada, pues resulta obvio que su vida presente corresponderí a a su primera
"encarnación" (no "reencarnació n") sobre la Tierra.

Bien es verdad, que replicando a esta cuestión, algunas escuelas esotéricas
afirman que nuestras almas podrían haberse encarnado anteriormente en otros
mundos o planos de existencia y desde los cuales vendríamos a reencarnarnos
a la Tierra.

Pero también, si ello fuese así, se debería recordar – bajo el estado
hipnótico - tales vivencias experimentadas en otros planetas, dimensiones o
planos de existencia. Sin embargo, ello no es así. La experiencia nos dice,
que la práctica totalidad de sujetos hipnotizados (aunque hay excepciones)
solo rememoran vivencias relacionadas con pasajes históricos dentro de
nuestro contexto planetario.

Es una cuestión de aplicar las matemáticas y nada más. También es cierto,
que existen personas que han sido curadas de ciertas dolencias como úlceras
sangrientas, al recordar que fueron acuchilladas en una vida anterior en la
misma zona... Ahora bien, ¿tenían una úlcera a consecuencia del trauma de
una muerte anterior provocada por una cuchillada; o por el contrario,
visualizaron esa muerte a causa de la úlcera que tenían en esta vida? Como
he dicho al principio, es imposible de comprobar tales cuestiones.

Aunque es justo reseñar, que para la mayoría de personas sometidas a una
regresión, tales recuerdos son verdaderos. Al menos, sus sentimientos y
sensaciones así se lo trasmiten.

En los últimos dos siglos la doctrina de la reencarnación está presente en
el eje central de buena parte de los nuevo movimientos filosóficos y
religiosos, destacando especialmente las escuelas teosóficas, antroposóficas
y espiritistas. Hoy en día la creencia de la reencarnación está presente en
una parte muy importante de las nuevas sectas y religiones "pret a porter",
así como entre el variopinto abanico ideológico de la "New Age", donde son
corrientes las terapias basadas en la supuesta incidencia de vidas
anteriores sobre los problemas cotidianos que arrastramos los mortales.

La historia de la doctrina reencarnacionista muestra claramente, que su
aparición y éxito, se debe básicamente, a un intento de dar explicación a
las injusticias y desigualdades entre los humanos.

Inconsciente Colectivo

Carl Gustav Jung, pasó a la historia como el propulsor de esta teoría, pero
no olvidemos que la creencia de una especie de "almacén de memoria
gigantesco" que archivaría todo cuanto ha ocurrido desde la creación de la
especie humana es muy antiguo. Y no solo existiría un "almacén de memoria"
como privilegio de la especie humana, sino también tendrían el suyo el resto
de las especies.

Es lo que se conoce como "campos morfogenéticos" . En relación a la raza
humana (campo antropomórfico) no nos estamos refiriendo simplemente a un
archivo de datos, fechas y acontecimientos; sino a sensaciones, sentimientos
y emociones que han sido incubadas por cada hombre y mujer desde que la raza
humana, sea de la forma que fuese, comenzó su andadura por este planeta. Ya,
la tradición esotérica enseña que vivimos sumergidos en un "océano
fluídico".

Este "fluido" es tan sensible que todo queda inscrito en él, absolutamente
todo: el más insignificante de nuestros actos, la más tenue de nuestras
emociones, el más fugaz de nuestros pensamientos. .. Esta "dimensión
registradora" está compuesta de una materia extremadamente sutil que
desprenden todas las criaturas: los seres humanos, los animales, las plantas
e incluso las estrellas. A este fluido Hermes Trismegisto lo llamó
"Telesma".

Posteriormente los hindúes lo denominaron "akasha". Pero en realidad, este
tipo de materia ha recibido numerosos nombres: "electricidad cósmica",
"serpiente original", "fuerza fohat".

El caso es, que según esta creencia, cada criatura que piensa, siente y se
mueve en el Universo, le imprime nuevas vibraciones. Este "akasha" tiene la
propiedad de registrar todo cuanto sucede en el Universo. En ocultismo se
denominan "registros akásicos" a esa especie de dimensión imperceptible,
pero a la vez, tan cercana a nosotros.

Pero como decíamos, fue Carl Gustav Jung quien dio estructura y nombre a la
teoría del "inconsciente colectivo". A ella llegó con planteamientos
similares a los descritos anteriormente, pero aportando a esta creencia unas
nuevas perspectivas y contenidos.

Carl Gustav (1875-1961), psiquiatra y psicólogo suizo, ensanchó el
acercamiento psicoanalítico de Sigmund Freud, interpretando los disturbios
mentales y emocionales como tentativa de encontrar la integridad personal y
espiritual. En especial, su experiencia con psicóticos fue decisiva para su
acercamiento a Freud, pues el médico vienés había tenido contacto tan solo
con neuróticos.

Jung era hijo de un clérigo protestante, y desarrolló durante su solitaria
niñez una inclinación para soñar y fantasear que influenciaron en gran
medida su trabajo de adulto e imprimieron un singular carácter a su
existencia. Se graduó en Medicina en 1902 en las universidades de Basilea y
de Zurich, con un profundo conocimiento en Biología, Zoología,
Paleontología, y Arqueología - por cierto, carrera esta última que dejó por
un sueño que tuvo.

Estos estudios le trajeron renombre internacional y lo condujeron a una
colaboración cercana con Freud. Sin embargo, Jung declaró su independencia
hacia la estrecha interpretació n sexual de Freud con respecto a la libido,
intentando demostrar los paralelismos cercanos entre los mitos antiguos y
las fantasías psicóticas y explicando la motivación humana en términos de
una energía creativa más grande. Renunció a la presidencia de la Sociedad
Psicoanalítica Internacional y fundó su propia "escuela", animado por otros
colegas, pacientes y amigos.

Más adelante, sus trabajos estuvieron dirigidos hacia una distinción entre
las sensaciones personales y los pensamientos inconscientes o reprimidos,
desarrollados durante la vida de un individuo, y lo que denominó
"inconsciente colectivo"; es decir, sensaciones, pensamientos, y memorias
compartidas por toda la humanidad. El "inconsciente colectivo", según Jung,
se compone de lo que él denominó, tomando a Platón como referencia
"arquetipos, " o "imágenes primordiales" . Éstas corresponden a las
experiencias de la Humanidad, típicas.

Según Jung, aspectos como el afrontar la muerte, el miedo a lo desconocido,
nuestra actitud ante el sexo, el elegir un compañero con quien compartir
nuestra vida, la búsqueda de una trascendencia, etc. etc... encontraron su
manifestación simbólica en las grandes religiones, mitos, cuentos de hadas y
fantasías de la raza humana. Jung observó que en las mitologías y culturas
de las más diversas civilizaciones había una serie de creencias que eran
comunes.

Por ejemplo, en todas se creía que los espíritus descienden siempre del
cielo, que el Sol representa la divinidad, que el agua es símbolo de vida,
etc. etc. Es decir, que en todos había una serie de arquetipos comunes; y
que eso era así, tanto si se trataba de un aborigen australiano o de un
ejecutivo japonés. Hemos de recordar que el concepto de arquetipo ha estado
presente a lo largo de la historia en las reflexiones de grandes pensadores,
desde Platón hasta Hermes Trismegisto pasando por Filón de Alejandría,
Irineo, Dionisio o San Agustín.

Pues bien, Jung entendió que esos arquetipos -comunes a todos los pueblos de
la Humanidad- constituían el contexto del inconsciente colectivo. Para él
los sueños no eran sino una síntesis del inconsciente colectivo y el
inconsciente personal, mientras que los mitos constituían algo así como una
dramatización de los arquetipos.

Para él, el mundo de los arquetipos en relación con los sueños serían como
un "todo" que está más allá de nuestra capacidad de comprensión a nivel de
la conciencia de vigilia; y que, en consecuencia, no puede ser tocado,
troceado, pesado o medido. En otras palabras, estaría en el Vacío... en la
Conciencia Absoluta.

Así pues, dentro "de su teoría del inconsciente colectivo" al igual que para
otros pensadores dentro de los "registros akásicos", se hallaría la memoria
de la especie, el "pool" de recuerdos genéticos ancestrales. A través del
inconsciente individual, se está en contacto con el inconsciente de toda la
humanidad... la que vive en estos momentos, la que vivió en pasadas épocas y
la que vivirá Dios mediante, hasta quien sabe cuando.

Esto explica que la mente individual en determinados momentos subliminales,
tenga acceso a un caudal enorme de información codificada. Podríamos
comparar la mente individual con un iceberg... la mente consciente
corresponderí a a la punta emergida de tal iceberg, mientras que la mente
inconsciente sería la parte sumergida, mucho más grande e importante que la
que aflora. Pero se trataría de un iceberg que en su parte sumergida estaría
unido a millones de otros icebergs... es decir, con los subconscientes de
todos los demás seres humanos.

Pero no solo de los vivos, sino de todos cuantos han existido dentro de
nuestra especie... dicho de otro modo, con el “inconsciente colectivo” o “el
alma colectiva” de la raza humana. Por cierto, que él comparaba nuestra
mente individual con la cresta de una ola, correspondiendo la inmensidad del
océano a las regiones o dominios del inconsciente colectivo de la humanidad.
De tal profundidad emergerían un sinfín de contenidos, tales como los
arquetipos, simbolismos, atavismos, fantasías, mitos y sueños... que
caracterizarí an y a la vez diferenciarían a la especie humana de los demás
especies vivientes.

A veces, cuando se expone esta teoría, se replica en su contra con diversos
argumentos. Por ejemplo, como podemos estar seguros que dentro de una fase
de regresión hipnótica, hemos establecido contacto con el "inconsciente
colectivo". Y este argumento creo que es un error de interpretació n.

Con el "inconsciente colectivo" no se conecta, sencillamente estamos en
permanente contacto con él. Porque cada uno de nosotros somos el
inconsciente colectivo... o mejor dicho, una parte, proyección o
manifestación de él; al igual que él está formado por cada uno de nosotros.
Cada mente influye en el inconsciente colectivo, y éste en ellas... y ambas
cosas son inseparables. De tal forma, muchas sensaciones, recuerdos y
experiencias nos vienen de allí... y de igual manera, nosotros estamos
emitiéndole constantemente las nuestras.

Por ejemplo, un poeta al hacer poesía, está trasmitiendo sensaciones al
"inconsciente colectivo" y a la vez, de éste, recibe su fuente de
inspiración, que ha sido originada por otros poetas anteriores.

Cuando dormimos nos sumergimos de lleno dentro de ese Universo Colectivo que
utiliza su particular lenguaje manifestándose mediante los símbolos
oníricos. De ahí que la tradición sobre la interpretació n de los sueños nos
hable de un lenguaje onírico común para todos nosotros. También, muchos
investigadores atribuyen determinadas experiencias, tales como las
"Apariciones Marianas" y diversos fenómenos relacionados con los "Ovnis" a
ciertos arquetipos generados a través de miles de años de historia, por las
creencias de los seres humanos. Determinadas pesadillas infantiles, fobias,
recuerdos colectivos, miedos irracionales y actitudes ante la vida, nos
vendrían incorporadas desde "inconsciente colectivo" a través de los
recuerdos filogenéticos y ortogenéticos, que caracterizan a la raza humana.

Pero sigamos, porque tal vez la Física también nos pueda aportar algo. Los
físicos del siglo pasado veían el Universo como una colección de partes
diferentes, cada una de ellas, aislada y separada de las otras en el espacio
y en el tiempo. A partir de este supuesto, midieron, definieron y numeraron
todos los fragmentos y piezas cuya totalidad formaba parte el Universo.
Pensaban que podían roturarlos y colocarlos en el lugar que les
correspondía. Pero con el advenimiento de métodos e instrumentos científicos
mas avanzados, sólo fue cuestión de tiempo que los físicos se toparan con
problemas inherentes en el viejo concepto newtoniano del mundo como máquina
o mecanismo hecho de partes separadas y desarmable como un reloj. El
problema empezó cuando los científicos se pusieron a investigar la
naturaleza de las partículas subatómicas, ultra microscópicas, que
constituyen el átomo.

Con gran asombro, descubrieron que no podían localizar específicamente el
electrón en el tiempo ni en el espacio. Si las partículas que lo constituyen
se negaban a dejarse situar en un único lugar, ¿cómo se podía decir que el
átomo fuera concreto o mesurable? ¿Y si el átomo no se comportaba como una
entidad aparte, ¿cómo se podía definir como separados o aislados entre sí a
personas, animales u objetos que están constituidos por átomos?..

El ser humano parte del punto de vista de que "yo" termino en un lugar y
"tú" comienzas en otro... en lo que Alan Wats llama la realidad del
"yo-aquí-dentro" frente al "tú-ahí-afuera" . Si tuviéramos que definirnos,
siempre lo haríamos diciendo: "somos esto, pero no aquello", y esto es
debido, a que creemos que terminamos en alguna parte y los demás empiezan en
otra.

Sin embargo, los místicos tanto en Oriente como en Occidente, han hablado
siempre de otra dimensión de la realidad, en la que nada existe
aisladamente. Los budistas nos recuerdan que "Todo en uno y en uno en
Todos", una idea de la que se hace eco el Maestro Eckhart, un místico
cristiano del siglo XIII que escribió "Todo lo que el hombre tiene aquí
externamente en la multiplicidad es intrínsicamente Uno".

Siguiendo con ello, sospechamos que estamos usando nuestra energía para
promover algo que no solo nos afecte a nosotros, sino que sirva de alguna
manera a otras personas. Su existencia se opone a la individualidad y nos
sugiere el acceso a otro tipo realidades entre la conciencia y lo que
permanece fuera de ella. Difumina las fronteras del "yo" estimulándonos la
imaginación creadora.

Nos volvemos más receptivos y nos sitúa ante la existencia de un "plano"
donde circundan imágenes, ideas y sentimientos de dimensión universal y
arquetípica. En caso de darse alguna forma de canalización creativa, podemos
convertirnos en el medio a través del cual estas imágenes puedan ser
trasmitidas a otros. También los místicos y los profetas podrían haber
tenido acceso al "inconsciente colectivo" recibiendo mensajes o visiones que
luego han comunicado al mundo.

¿Y qué dice la Parapsicologí a de todo esto? Pues define lo que el sujeto
hipnotizado percibe a través de la regresión hipnótica, como Pantomnesia
-también se le conoce como Hipermnesia- y que consiste en la facultad de
recordar, memorizar y evocar hechos ya ocurridos, a nivel sensorial,
subliminal o extrasensorial. No obstante, la pregunta sigue quedando en pie.
¿Como se pueden conocer aquellos hechos de los que nunca se ha tenido
información?.

Para algunos investigadores la respuesta está clara: la Pantomnesia se
percibe a través del inconsciente colectivo. Allí se guardan fragmentos del
pasado, vivencias entrañables y queridas, hechos horribles, actos bellos,
actitudes heroicas... en definitiva, todo cuanto constituye la trama
psíquica de ese "super-ser" que es la Humanidad, unidos todos sus miembros
por las raíces del alma colectiva y el "pool" de recuerdos filogenéticos,
que todos compartimos.

De esta forma, las vivencias de todos cuantos nos precedieron quedaron y
están reflejadas dentro del "inconsciente colectivo" de la humanidad, así
como todas nuestras experiencias están archivadas en nuestro inconsciente
individual. Por ello insinuábamos al principio, que aunque todo cuanto
recuerda el individuo hipnotizado se corresponda con verdaderos hechos
reales; tales recuerdos, no tienen forzosamente que pertenecer a una
existencia anterior suya. Dicho de otra manera, bajo hipnosis podemos evocar
hechos que efectivamente sucedieron años atrás; pero ello, no demostraría
necesariamente la existencia de la reencarnación.

Con toda seguridad, esta hipótesis es menos bella, poética, fascinante,
cautivadora y esperanzadora - y si cabe, menos justa - que la
reencarnacionista. Sí, menos justa... por lo menos, así a mí, me lo parece.
Pero si reflexionamos un poco, ello es debido a un inherente sentido de
"individualidad" que todos poseemos y que por otro lado, es necesario para
nuestra supervivencia. Si admitimos la teoría del "inconsciente colectivo"
tenemos que aceptar que somos algo más extenso de cuanto creemos; que
formamos parte -o somos la proyección- de un todo.

Los "reencarnacionistas " suelen afirmar que las almas más evolucionadas van
elevándose a través de distintas reencarnaciones por diferentes planos de
existencia, mientras que los espíritus más "rezagados" deben de volver a la
Tierra a purgar sus culpas o a aprender aquello que no fueron capaces, una y
otra vez. La aceptación de un "alma colectiva" nos sugiere, por el
contrario, una perspectiva totalmente distinta: yo soy el otro... y el otro
soy yo... y ambos estamos integrados en todos los demás... formando parte -
y siendo una manifestación - de esa Conciencia Absoluta, portadora de un
océano infinito de conocimiento en el que todos podemos beber.

Decíamos anteriormente, que muchos de los enigmas que estudia la
Parapsicologí a, tendrían su explicación bajo la perspectiva de un
"inconsciente colectivo". De él, surgiría la etiología de experiencias como
la Oui-ja, Psicografía, Sueños, Apariciones Marianas... entre otras. Acaso
todas ellos, fuesen una manifestación que nos viene dada desde el
"inconsciente colectivo" a través de determinados arquetipos, símbolos y
representaciones. La confirmación de un "inconsciente colectivo" que operara
de tal forma, explicaría los recuerdos de vidas pasadas, mejor que ninguna
otra teoría... y también, insistimos, de un numeroso grupo de fenómenos que
investiga la Parapsicologí a. En definitiva, ésta es para mí, la hipótesis
más coherente, aunque no sea la que más me agrade... y lo confieso de todo
corazón.

En más de una ocasión, ello ha provocado amigables discrepancias con "mis
buenos amigos reencarnacionistas" vinculados con el fenómeno de la regresión
hipnótica. Pero confieso, que no me importaría rectificar llegado el caso...
lo he hecho ya en otras ocasiones durante mi vida, replanteándome y
alterando ciertos conceptos. Pero de momento, una cosa es lo que deseamos y
otra la que nos parece más cercano a la realidad.

"Todos los que han muerto se albergan ahora en ti" es una interpretació n
poética que ilustraría perfectamente la hipótesis del "inconsciente
colectivo" como respuesta al enigma de los misteriosos recuerdos que asaltan
nuestra mente durante una regresión hipnótica. Y es que, a veces, solo los
poetas y los sabios, tienen estas profundas intuiciones. Nos gustaría creer
en la reencarnación tal como se concibe a nivel popular, ya que sería una
forma de perpetuarnos individualmente, y que por otro lado haría justicia
ante el variopinto comportamiento de los humanos en la vida.

Al admitir la hipótesis del inconsciente colectivo, nos embarga una fría
sensación de injusticia. Es evidente, que el papel que a cada uno nos ha
tocado desempeñar como parte integrante del "alma psíquica" de la humanidad,
no ha sido igual de agradable. La contribución de algunos ha sido más amarga
que otros. No todos han tenido las mismas oportunidades y la desdicha de
muchos puede haber contribuido a la felicidad de otros tantos. El amor y la
dicha que muchos experimentaron durante su existencia, ha sido abocada en el
"alma colectiva" de igual forma que el odio y sufrimiento de otros tantos.

Además, la aceptación del Inconsciente Colectivo también aporta sus
argumentos en contra. Por ejemplo ¿por qué una persona hipnotizada capta
mediante una regresión unos determinados recuerdos y no otros? Personalmente
no tengo respuesta a ello, ni creo que la haya de momento. Además el tema se
complica cuando lo relacionamos - es preciso relacionarlo - con la
inmortalidad del alma.

Porque... ¿y una vez que nuestra especie desaparezca, que será de nosotros?
¿Desaparecemos como parte integrante de ella?. ¿Evolucionará el alma
colectiva humana en un proceso imposible de determinar?. Difíciles preguntas
con imposibles respuestas. Parece evidente que la creencia en el
inconsciente colectivo como factor desencadenante del fenómeno de la
regresión hipnótica, desvirtúa en parte, que nuestras vidas sean portadoras
de un propósito, finalidad y significado. .. de lo cual estamos
convencidos. .. o deseamos estar convencidos. Pero ello sería otra cuestión,
que nos apartaría del contenido de este artículo.

Tales elucubraciones se hunden en los más profundos misterios del por qué y
para qué de todas las cosas... y del misterio de la vida como algo más que
un suceso biológico. Algo, para lo que de momento, solo tienen respuesta las
religiones y dogmas de fe.

Por ello, y dejando al margen tan hondas reflexiones, solo pretendemos
presentar una alternativa más a la creencia de la trasmigración de almas,
como factor desencadenante de los recuerdos percibidos mediante las
regresiones hipnóticas. Con muy sólidos argumentos, eso sí, por lo menos
bajo nuestro punto de vista... pero al fin y al cabo, - insistimos - solo
hablamos de una alternativa más, a la creencia en la reencarnación.

Nos gustaría, tal como defienden los reencarnacionistas, tener la
oportunidad nuevamente de retornar a este mundo para realizar aquellos
deseos, logros y objetivos que no nos fue posible en esta existencia.. . en
definitiva, vivir otra vez individualmente. .. dicho de otro modo,
reencarnarnos. Pero si no fuera así y la teoría del inconsciente colectivo
fuera la correcta, también sería un consuelo el pensar que aquello que no
pudimos conseguir en nuestro único tránsito sobre este planeta, lo puedan
acometer otros por nosotros... al fin y al cabo, cuanto hemos sido
individualmente, se perpetuaría a través de nuestros descendientes.

Unos días antes de concluir este artículo, me encontraba de viaje en Grecia.
Ya próximo a embarcarme de nuevo hacia España, apuraba mis últimas horas en
tierras helenas, paseando por el camino que rodea la Acrópolis.

En el atardecer ateniense, los efectos del alumbrado nocturno aportaban un
bello resplandor a sus ruinas y disipaban las sombras que ya imperaban en
sus alrededores. Recordé por unos instantes, este artículo aún sin terminar.
Y en un todavía caluroso crepúsculo, observé por última vez aquel testimonio
de nuestra historia.

Era un bello espectáculo, propicio para cualquier tipo de reflexión
metafísica. Y es que, esos eternos fantasmas del pasado, me recordaron por
unos momentos, en su tácita e inmortal presencia, sobre lo que estaba
escribiendo. Fantasmas, que tal como creemos, siempre se albergarán en
nosotros a través del inconsciente colectivo, donde subyacen, y desde donde
han perpetuado su pasaje a la eternidad.

Y en una última reflexión, recordamos que si todos los que han muerto, se
albergan en nosotros; asimismo cuando nosotros dejemos este mundo... todo
cuanto sentimos, anhelamos, soñamos y experimentamos. .. también será
portador de eternidad.

Si solo vivimos una vez... y por ello, la reencarnación es solo una bella
fantasía, puede consolarnos la esperanza que nuestra lucha y esfuerzo, si
habrá servido de algo... Al fin y al cabo, también sería una forma de
inmortalidad.

http://www.canalinc ognito.com/ percepcion- espiritual/ 119-el-inconscie nte-cole
ctivo.html?showall= 1

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